El Campus Cueva Pintada en Gran Canaria es un sitio arqueológico de gran importancia histórica y cultural. Este complejo, ubicado en el municipio de Gáldar, ha sido objeto de excavaciones y estudios desde 1987, revelando una rica historia prehispánica que abarca desde los siglos VI al XVI. La Cueva Pintada se ha convertido en uno de los asentamientos prehispánicos más destacados de la isla, con una cámara decorada rodeada por un poblado prehispánico compuesto por más de sesenta casas y cuevas artificiales.
Historia y Descubrimientos
La Cueva Pintada fue descubierta en 1873 durante trabajos de bancalización agrícola. Sin embargo, fue en 1987 cuando se iniciaron las excavaciones y se descubrió la magnitud de este asentamiento prehispánico. Desde entonces, se han realizado quince campañas de excavación, abarcando más de 000 m2 de superficie.
Los diferentes métodos de datación utilizados, como el radiocarbono y el paleomagnetismo, han permitido establecer que este yacimiento se remonta a los siglos VI al XVI. Tras la conquista de la isla, el asentamiento indígena persistió durante algún tiempo antes de ser abandonado. En el siglo XVIII, el área comenzó a ser utilizada para la agricultura. Sin embargo, a partir de la segunda mitad del siglo XIX, se llevaron a cabo trabajos de bancalización que dieron forma al aspecto que la zona tenía hasta la década de 1980, cuando comenzaron las excavaciones arqueológicas.
La Cueva Pintada es conocida por sus impresionantes pinturas murales. Estas pinturas requerían una técnica depurada, comenzando por preparar la pared para obtener una superficie homogénea. Se utilizaba un llagueado de mortero para tapar las fisuras entre los estratos de toba, seguido de un enlucido de arcilla. Los colores se aplicaban directamente con los dedos o con pinceles hechos de pelo de cabra o juncos.
Las materias colorantes utilizadas eran de origen mineral, como almagres y arcillas oxidadas para el rojo, y arcillas blancas para el blanco. El color negro que se aprecia en los paneles no es un pigmento, sino el oscurecimiento natural de la toba. Estas pinturas murales son consideradas el ejemplo más complejo de pintura mural indígena en Gran Canaria.
La Cueva Pintada y su Significado
La Cueva Pintada y su complejo troglodita adquirieron su aspecto actual después del siglo XII, momento en el que se realizó el panel decorado de la cámara policromada. Estas pinturas murales son excepcionales debido a su ritmo y simetría únicos, y se cree que podrían representar ideogramas relacionados con un sistema de medición y cálculo del tiempo basado en la combinación de series organizadas a partir del número 12 y en la alternancia de los colores rojo, blanco y espacios sin pintar.
Este complejo rupestre de la Cueva Pintada se considera un ámbito residencial y funerario, probablemente asociado a linajes aristocráticos indígenas. Los conocimientos astronómicos eran monopolizados por los miembros destacados de la nobleza isleña, quienes justificaban su estatus social en el dominio de los conocimientos, creencias y rituales indígenas. Además, algunos rituales funerarios, como ofrendas de alimentos y banquetes, podrían haberse llevado a cabo en este espacio.
El Poblado
Alrededor de la Cueva Pintada se encuentra un caserío que se extiende desde el fondo del barranco hasta el centro histórico de la ciudad de Gáldar. Este caserío ha sido objeto de excavaciones que han revelado dos períodos de ocupación: desde el siglo VI hasta el XI, y desde el siglo XIII hasta el XVI, después de la conquista de la isla.
Las casas del caserío se distribuyen siguiendo las líneas de menor pendiente de la montaña y algunas se unen formando bloques compactos de viviendas. Las casas de planta cuadrangular están rodeadas por un muro circular y presentan una o dos alcobas laterales abiertas hacia el sur. Los techos están construidos con vigas de madera cubiertas con lajas de piedra, tierra y barro.
En el interior de algunas casas se han encontrado objetos domésticos, como recipientes cerámicos, molinos, herramientas de piedra y recipientes hechos de fibras vegetales. También se han encontrado restos de hogares y elementos relacionados con la preparación y consumo de alimentos.
El Campus Cueva Pintada en Gran Canaria es un tesoro arqueológico que ofrece una visión maravilloso de la historia prehispánica de la isla. Las pinturas murales de la Cueva Pintada son un ejemplo excepcional de la pintura mural indígena en Gran Canaria y su significado aún se está investigando. El caserío que rodea la cueva proporciona información invaluable sobre la vida cotidiana de los antiguos habitantes de la isla. Este sitio arqueológico es una visita obligada para aquellos interesados en explorar la rica historia y cultura de las Islas Canarias.
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